lunes, 21 de enero de 2013

Nieve: Personas a las que no olvido I: Sara

Quiero dedicar una serie de entradas en forma de carta a personas que por un motivo u otro han salido de mi vida, pero que aún recuerdo y valoro. Quizá aquí pueda poner las cosas que no dije en alto o las palabras que ya no puedo decir.

Me ha costado mucho decidirme sobre la primera persona, pero al final creo que era inevitable que fuera ella.

Creo que mi edad del pavo comenzó cuando te conocí, a pesar de que no eran ya años para pavo. Aún así fue de las epócas de mi vida en las que más me he reido con diferencia. Conectamos más allá de lo que nunca he conectado con otra chica, tanto que parecíamos conocernos desde siempre. Mi mejor amiga; más aún, la mejor amiga de mi vida. El primer malentendido creo que nunca llegó a quedar claro, y en realidad era tan sencillo como que me encantabas, me parecías una persona alucinante y te idolatraba, pero no creía que tú quisieras igualmente ser mi amiga del alma y me daba pánico que me rechazases. 
Me da pena no haber llegado más cerca de tu corazón, aprender más de ti, encontrar toda esa mierda que hace (o hacía) que te vinieras abajo. Por que a veces he pensado que detrás de todos esos juegos, y esas risas, y esa seguridad, hay una niña asustada, retraída, que oculta las malas experiencias.
Espero que encuentres a alguien que te entienda, que te cuide y que te arregle por dentro. Aunque quizás me equivoco en mis especulaciones.
No eres una mala persona, nunca lo he creído. 
Dompanic.